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Los errores garrafales más insólitos que hemos visto en la televisión2017
01
Mar

Los errores garrafales más insólitos que hemos visto en la televisión

El error de los Oscar no es el primer error garrafal que presenciamos en vivo y en directo. Ya sea dando las uvas, en los premios César o los Goya, en los Grammy o en los NRJ Awards, dando el Nobel o una corona a Miss Universo, los errores garrafales los hemos visto en todas partes y en muchos idiomas. Hacemos un repaso por algunos de estos momentos.

Por Jackeltuerto


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No sé si el problema ha sido que llamen para entregar el Oscar a la mejor película a personas que tienen los ojos tan rasgados que han perdido casi la totalidad de radio de visión o que en realidad quisieron darle al equipo de La ciudad de las estrellas (La la land, Damien Chazelle, 2016, EE.UU.) la oportunidad de vivir un sueño a la altura del que viven sus protagonistas, para perderlo después de la misma manera que lo hacen ellos. Pero fuera de quien fuera el error de los sobres en la gala de los Oscar, lo cierto es que va a ser un momentazo difícil de olvidar. ¿Y qué me dices del gozo de comprobar cómo las grandes estrellas pueden equivocarse de la misma manera que cualquier mortal? De ahí que me haya hecho un repaso por los errores garrafales más recordados, al menos los que nos han sorprendido en directo y se han quedado capturados a través de una cámara de televisión.



Las uvas con Marisa Naranjo

La maldición de las campanadas la comienza Marisa Naranjo en la nochevieja de 1989 cuando la locutora paraliza al país al decir que lo que eran las campanadas eran los cuartos y anunciar las campanadas cuando ya habíamos entrado en 1990. Quizás el hecho de que hiciera la retransmisión desde un estudio y no en la Puerta del Sol explica el error, que no sabemos si fue tanto de ella como de su equipo de producción. Luego vendrían los deslices de José María Carrascal y Carmen Sevilla, felicitando 1963 en 1993 y 1964 al año siguiente, respectivamente, o la puesta en escena de Irma Soriano para repetir en la misma Puerta del sol el mismo error de Marisas Naranjo, aunque ya con menor credibilidad, o la crisis de Canal Sur cuando se van a publicidad en 2015 y ya vuelven en 2016 dejando en vilo a su casi medio millón de espectadores.



Los César con Vanessa Paradis

Quizás sea normal perder el hilo cuando haces entrega del premio César a la actriz revelación al lado de un actor como Richard Bohringer, pero así es como Vanessa Paradis, ya una popular cantante en 1991 aunque todavía una incipiente actriz, se lía y pronuncia el nombre de Judith Dogrèche, cuando la ganadora había sido Judith Henry, ambas nominadas ese año en la misma categoría. Al menos enmienda su error al instante, luego no hubo tanto drama.



Los rollos de Arrebato en Antena 3

Yo creo que debía ser 1992 cuando en Antena 3 nos sorprendían con la emisión de una obra mítica del cine español: Arrebato (Iván Zulueta, 1979, España). Una críptica película con saltos temporales, ensimismamientos emocionales y fugas psicotrópicas que se convirtieron en una caótica emisión cuando se equivocaron en el orden de los rollos emitiendo un fragmento de 20 minutos antes del lugar que le correspondía en la película, haciendo que quien nunca la había visto antes, entendiera menos que cuando José María Carrascal presentara un Noticiario.



Galas con tradición de error

Quizás el año que viene los nominados a los premios Oscar deberían ser cautelosos cuando lean su nombre, porque el mismo error de La la land y Moonlight lo tuvieron en los NRJ Music Award por dos años consecutivos. En 2009 Katy Perry recogía el premio a la canción internacional del año, para tener que dárselo después a Rihanna, de la misma manera que al año siguiente The Black Eyed Peas tiene que hacer lo mismo al recibir el premio al grupo internacional del año, que tendrían que entregar posteriormente a Tokio Hotel.





El Goya de Adriana Ugarte

El lío de las tarjetas debieron importarlo en los Oscar de los Goya cuando en 2013, Adriana Ugarte anuncia sin vacilar que el Goya a la mejor canción es para el tema de la película Los niños salvajes (Els nens salvatges, Patricia Ferreira, 2012, España), cuyos compositores ya bajaban por las escaleras cuando un rápido Carlos Santos se da cuenta del error, rectificando en favor de Blancanieves (Pablo Berger, 2012, España, Fancia & Bélgica).



El polvorón en la boca de John Travolta

Vale que Rosa María Sardá no sepa (o no quiera) pronunciar correctamente el nombre de Kenneth Branagh, o que Belén Esteban no sea capaz de leer el teleprompter ni en español, pero otra cosa es que un actor como John Travolta se líe para presentar a Idina Menzel para que cante el tema Let it go, de la banda sonora de Frozen (Chris Buck & Jennifer Lee, 2013, EE.UU.), y termine pidiendo un aplauso para Adela Dazeem, que es un nombre totalmente inventado. ¿Qué dan entra bambalinas en los Oscar?



El ritmo divino de Enrique Iglesias

No sabría decir si todo lo que Enrique Iglesias necesita es el ritmo divino, pero me da la impresión de que algo de entonación le hace también mucha falta a cuenta del micrófono que le dejan abierto en esta actuación en televisión que revela que el hijo de Isabel y Julio no canta mucho mejor que cualquier mortal en la ducha.



Entre Colombia y Filipinas

Los certámenes de belleza son caldo de cultivo para los vídeos más fascinantes, pero el mayor de ellos será por mucho tiempo el certamen de Miss Universo de 2015, cuando Miss Colombia ya tenía la corona sobre su cabeza cuando el presentador de la gala, Steve Harvey, reconoce que se ha equivocado de candidata, siendo la merecedora de la corona la representante de Filipinas. Aunque claro, la rectificación tarda tanto que casi parecía un asunto de escarnio.



La lucha por el sida de Hillary Clinton

Hillary Clinton se veía obligada a rectificar un tremendo error en una entrevista en directo, tras el funeral de Nancy Reagan, en marzo del año pasado, cuando atribuye a los Reagan que hubieran contribuido a «iniciar una conversación nacional» sobre el sida. Quedándose tan ancha. Cuando la realidad había sido, precisamente, todo lo contrario.



La emoción de Patti Smith

Recoger un premio Nobel debe ser un gran compromiso, aunque no sea tu premio, sino el de tu amigo, Patti Smith acude a la academia sueca a recoger el premio en nombre de Bob Dylan, que tenía otras cosas que hacer, y terminaba confundiéndose, embargada por la emoción. Volvería a pasarle lo mismo a Adele en los Grammy de 2017, sólo que a ella se lo perdonamos todo. Aunque a Patti también.





Premios para los muertos

Que los muertos son muy celebrados en México es algo que sabemos todos, otra cosa es que Dvicio se extrañe cuando Juan Gabriel no sube al escenario a recoger un premio en la gala de los Grammy Latinos, cuando lleva alrededor de cuatro meses muerto.



La nochevieja de Mariah Carey

No sabemos si fue fallo o troleo, pero Mariah Carey sale del paso como puede de una actuación en Times Square, en la nochevieja del año pasado, cuando le ponen la música de un tema que no es el suyo.



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