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Loco Mundo Gay


Quince rigurosas maneras de hacer que una persona heterosexual se vuelva homosexual2017
12
Jul

Quince rigurosas maneras de hacer que una persona heterosexual se vuelva homosexual

Si eres de los que, como un servidor, ha repetido varias funciones en la fabulosa masterclass «Cómo seducir a un hetero, el monólogo», te aconsejo que los hagas sólo por la diversión. Pero renuncia. Desiste. Olvídalo. Es posible que con unas copas de más y la testosterona desbocada puedas sacarle un polvo a ese amigo heterosexual que siempre te quisiste tirar. Pero varios son los estudios científicos, teorías probadas y contrastadas investigaciones que afirman que hay muchas maneras de conseguir que una persona cualquiera se vuelva homosexual. Para siempre. Y son mucho más accesibles de lo que te habías imaginado.

Por Jackeltuerto


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Olvídate del beso de la cobra gay con el que puedes coger alguna infección. No hagas caso del gato que te hipnotiza con el arco iris, corres el riego de sufrir un ataque de epilepsia. Y a pesar de que tanto el monólogo como la novela en la que se basa, Cómo seducir a un hetero, son divertidísimas, lo cierto es que hay muchas maneras de hacer que una persona se vuelva gay. Y lo mejor de todo es que la mayoría de ellas surgen a partir de estudios rigurosamente científicos, teorías probadas evidentemente por aquellos que las defienden y contrastadas investigaciones que no dejan lugar a dudas: puedes convertir en homosexual a una persona heterosexual con cualquiera de estas herramientas:

1. RuPaul’s Drag Race

«Soy un hombre gay ahora mismo pero sin el acto físico», con estas sencillas palabras el actor Andrew Garfield expresaba la manera más sencilla de volverte homosexual: simplemente viendo cualquier temporada de RuPaul’s Drag Race. Tras protagonizar dos películas tan ultracatólicas como Silencio (Silence, Martin Scorsese, 2016, Taiwan, México & EE.UU.) y Hasta el último hombre (Hacksaw ridge, Mel Gibson, 2016, Australia & EE.UU.), el joven actor californiano asegura que en sus ratos libres revisa con sus amigos las diferentes temporadas del famoso programa de RuPaul, cuya última temporada triunfaba en los MTV Movie Awards. Se trata de uno de sus métodos de preparación para el montaje de una obra teatral en Londres, Angels in America, en la que su personaje lucha entre la fe judía y el impulso homosexualidad. Quizás alguien debería explicarle las diferencias entre transexual y dragqueen, o bisexual y homosexual. Aunque claro, también hay por ahí muchos hombres, en su mayoría casados con personas del sexo opuesto, que afirman ser heterosexuales a pesar de ser habituales de saunas, zonas de cruising y bares de ambiente, particularmente de aquellos con riguroso dress code para entrar.



2. El alcohol y las drogas durante el embarazo y tener un hermano mayor

Un profesor de neurobiología de la Universidad de Ámsterdam (cuyo título no hemos podido comprobar), Dick Swaab, ha llegado a sugerir que el estrés y fumar durante el embarazo no sólo puede contribuir a disminuir el cociente intelectual de tu bebé, sino que las hormonas sintéticas y el tabaco aumentaban la posibilidad de que, particularmente las niñas, puedan llegar a convertirse en lesbianas o bisexuales. Luego está diciendo que si eres tonta si eres mujer y homosexual y tu madre es fumadora o mujer trabajadora. Por la explicación asumimos que podemos descartar drogas no sintéticas, como el té y el café. Lo mejor de todo es que los peligros de tener descendientes homosexuales se aumentan progresivamente con cada nuevo bebé, luego está claro que si aspiras a emular a la familia Trapp vas a tener bastantes probabilidades de tener descendencia homosexual, lo que me lleva a pensar en las extensas familias de sectas cristianas como los neocatecumenos, denominados porpularmente como Kikos.



3. La comida precocinada

Arief R. Wismansyah, alcalde de la localidad indonesia de Tangerang, llegaba a afirmar en un seminario sobre embarazos que abandonar la comida tradicional es la causa de la proliferación de personas homosexuales en Indonesia en los últimos años. Según este señor la fórmula de pasta instantánea te vuelve homosexual, de la misma manera que la leche envasada hace que los bebes se vuelvan homosexuales. Si a esto sumamos la teoría anterior de las madres fumadoras, menudas juergas en las guarderías de occidente, oiga.



4. La publicidad subliminal

No quiero ser mal pensado, pero desde que pusimos en evidencia los mensajes subliminales de los spots de la campaña Cinking de Hyundai, los creativos deben haber tomado nota y han preferido no tentar al diablo con la orientación sexual de sus posibles clientes. Lo mismo debe haber sucedido con los anuncios de los caramelos Mentos, que ya no se han vuelto a ver y ya no sabe uno a quien ofrecérselos.



5. La música de divas gays

Un médico de Texas, John Smid (que debe haber sacado su título del mismos sitio que Swaab), llegaba a afirmar que escuchar a «Adele te convierte en gay», para después animar a sus seguidores a quemar todos los discos de la cantante británica. Entiendo que si lo sabe es porque la ha escuchado, lo que quiere decir que él es gay. Que tú eres gay si has escuchado una canción de Adele o si simplemente has visto Skyfall (Sam Mendes, 2012, Reino Unido & EE.UU.). Todo el equipo artístico y técnico de Skyfall es gay. Pues igual no es una teoría descabellada si tenemos cuenta que antes que Adele, la mismísima Madonna llegó a cantar una canción de la saga en otra película protagonizada igualmente por Daniel Craig. ¡Daniel Craig es gay! Imagínate si llega a escuchar algo de Cher, Liza Minnelli o Barbra Streisand.





6. Walt Disney

Bloguera de vocación y mormona de convicción, Kathryn Skaggs publicaba en su blog que Walt Disney se había propuesto como propósito normalizar la homosexualidad. Una declaración que surgía después de que Kevin Swanson, un pastor de la Iglesia de la Reforma, denunciara en su programa de radio que Disney «es una de las organizaciones más progays del país (…). Si yo fuera el diablo, ¿qué haría para estropear todo un sistema social y hacer algo muy, muy, muy malvado a los niños de 5, 6 o 7 años de familias cristianas estadounidenses? Si fuera el diablo, hubiera comprado Disney». Y todo esto porque un crítico cinematográfico, Steven S. Greydanus, asegura que Frozen: el reino de hielo (Frozen, Chris Buck & Jennifer Lee, 2013, EE.UU.) está llena de alusiones lésbicas. Lo cual es cierto, de ahí la campaña para que Elsa sea explícitamente lesbiana en la secuela eternamente pospuesta de la película. Me pregunto si esta gente ha entendido las películas de Sylvester Stallone, gran precursor del cine de acción marica, particularmente Los mercenarios (The expendables, Sylvester Stallone, 2010, EE.UU.) y sus secuelas. En realidad, este señor debe estar hecho un lío porque anteriormente ya había admitido vivir su homosexualidad estando casado con una mujer y siendo miembro activo de Love in Action. Líos que se hace uno al ver una actuación de una drag en RuPaul’s Drag Race disfrazada de Adelle y cantando la canción de Frozen.



7. La soja

Así sin más. Según la comunidad judía ultraortodoxa Gur Hasidim, los alimentos con soja te vuelven gay porque según ellos, que deben haberla consumido en cantidades industriales y saben de lo que están hablando, entre los efectos secundarios de la soja está el (desenfrenado) aumento del deseo sexual, que por lo visto sólo puedes satisfacer con personas del mismo sexo.



8. La marihuana

A ver si el motivo por el que no terminan de legalizar la marihuana se debe a las teorías del coordinador de la Clínica Médica Universitaria de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), en México, Narciso Morales López, quien está convencido de que existen estudios científicos que prueban que cuando los jóvenes, particularmente del sexo masculino, consumen marihuana, se reducen sus niveles de testosterona, lo que sumado a la relajación propia de esta sustancia puede conducir a la pérdida de los principios morales que te llevan a caer en prácticas promiscuas de «todos contra todos». Lo que ya en sí es una completa contradicción porque si baja tu nivel de testosterona lo más probable no es que quieras follar con tu colega, sino más bien probarte los tacones de tu amiga.



9. El agua del grifo

Así de fácil- Según José Benítez, alcalde de la peruana localidad de Huarmey, todos sus vecinos corrían el riesgo de volverse homosexuales debido al alto nivel de estroncio del agua corriente. Algo que, por lo visto, ya había afectado a los habitantes de su localidad vecina, Tabalosos, donde según él había contabilizadas 14.000 personas homosexuales. Me pregunto si los vecinos de Tabalosos tendrán problemas cardiovasculares, anemia o cáncer de huesos, que es lo que el decano del Colegio de Química Farmacéutica de Lima, Roberto Castro Rodríguez, afirmaba que podrían llegar a provocar los altos niveles de estroncio en el agua. Hay que ver hasta donde se puede llegar con tal de vender agua embotellada. Total para que luego sea en realidad agua del grifo, como pasaba con Aquafina.



10. Comer pollo

Cuando unos venden agua embotellada otros parecen querer llevar a la quiebra a las industrias cárnicas al afirmar que comer pollo te convierte en gay porque la carne aviar «está cargado de hormonas femeninas». Está claro que hablamos de un presidente infinitamente ilustrado como Evo Morales, quien llegaba a afirmar que la alimentación es también la causa de la calvicie en los europeos, como resultado de comer alimentos transgénicos, lo que según sus elucubraciones llevaría a la eliminación de las peluquerías porque en 20 años todos seremos calvos. ¿Este señor se escribe sus discursos o se los escribe el negro de Ana Rosa para dejarle en ridículo?



11. Tinky Winky

Ewa Smowinska, defensora del menor en Polonia, pretendía estudiar la posible influencia en la homosexualidad de los menores como consecuencia de ver los Teletubbies, particularmente si se fijaban demasiado en Tinky Winky, el teletubbie morado que lleva bolso y un triángulo en la cabeza. ¡Un triángulo! Como lo que les ponían los nazis a los homosexuales. Miembro del Partido Polaco de la Familia, que lucha contra los derechos de los homosexuales y sin duda los de la mujer al estar en contra del aborto, la ingenua señora se veía obligada a rectificar sus declaraciones ante tan peregrina pretensión y la incredulidad de sus colegas.



12. Los supositorios

Con la de veces que rechacé ponérmelos de pequeño y ahora resulta que un médico del Centro de Atención Primaria de Breda, en Gerona, afirma que los supositorios «pueden inducir a la homosexualidad». Me pregunto qué opinará este individuo de que algunos médicos recomienden la estimulación prostática para prevenir la prostatitis crónica, la hiperplasia benigna y ciertos tipos de cáncer.



13. Tener padres homosexuales

Radicales católicos se echaban las manos a la cabeza cuando una de las promesas electorales de Rafael Simancas para llegar a presidente de la Comunidad de Madrid era su intención de permitir la adopción a las parejas del mismo sexo, lo que para ellos sólo podría levar a la proliferación de más homosexuales. Insensatos que quizás no se han dado cuenta de que la más probable solución para la homosexualidad podría ser impedir que las parejas heterosexuales tengan hijos, dado que toda persona homosexual surge de la educación que le proporciona una pareja heterosexual.





14. Pokemon

La original iglesia del Credo Dollar de Atlanta está convencida de que los dibujos animados llevan pervirtiendo la sexualidad de los adolescentes desde hace mucho tiempo (yo siempre he defendido que Mazinger Z tenía mucho peligro). Según ellos la relación en tre Ash y Brock es muy sospechosa, aparte de que los nombres y «las formas fálicas» de los Pokemos, ciertamente «empujan a los jóvenes a la homosexualidad». ¿Quiere esto decir que Pokemon Go era un juego que revelaba zonas de cruising y por eso tuvo tanto éxito?



15. Meterte a cura

No hace falta recurrir a las típicas bromas de los estilismos de arzobispos y cardenales o echar cuenta de las numerosas causas por abusos sexuales, en su mayoría a personas de su mismo sexo, para llegar a la conclusión de que la Iglesia Católica está repleta de homosexuales. Es que es que es una tradición que se remonta a la Edad Media, cuando las herencias de los nobles eran transferidas directamente a los primogénitos, viéndose obligados los demás hijos a recurrir al ejército o al iglesia para asegurar su supervivencia. Visto así queda claro lo que elegía un heterosexual y lo que elegía un homosexual, como también una mujer sin recursos tenía la opción de ingresar en un convento. La cosa se pone peligrosa con la llegada de la inquisición, que ya de paso implanta la homofobia como herramienta para disimular lo que se cuece de puertas a dentro… Prácticas que ya sabemos no han cambiado demasiado hoy en día, por mucho que se rasguen las vestiduras.



Las opiniones vertidas por los colaboradores de Universo Gay no se corresponden necesariamente con las de la empresa editora, siendo responsabilidad exclusiva de quienes las firman.


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